El gobierno tiene la intención de introducir la fecha de caducidad europea para el código QR, lo que provocará que, a partir del viernes, más de medio millón de adultos se queden fuera. La seguridad acuática ya está bajo presión debido a los más de 15.000 niños que han sido retirados de las clases de natación —porque sus padres no pueden entrar a la piscina— y que, por tanto, corren un riesgo potencial este verano. La Cámara Baja debate hoy sobre el código QR y debe tomar en serio la duplicación de la duplicación del número de niños que pronto quedarán fuera de las clases de natación, e intervenir para salvar la seguridad acuática.
El gobierno pretende introducir, a partir del viernes 4 de febrero, una fecha de caducidad para el célebre certificado de acceso covid. Para unos 540.000 adultos, el código QR caducará por no haberse puesto a tiempo la dosis de refuerzo.
El certificado de acceso covid tendrá, si de este gobierno depende, una validez de 270 días tras la última vacuna administrada. La Cámara Baja se muestra escéptica, pero parece dispuesta a aceptarlo a regañadientes. Esto implica automáticamente que, a partir de este fin de semana, cientos de miles de padres no podrán entrar a la piscina por tener un código QR no válido.
Desde hace meses se libra una dura batalla para evitar que el certificado de acceso covid ponga en peligro la seguridad acuática, ya que actualmente unos 15.000 niños se han quedado sin clases de natación. Debido a la decisión de los padres de vacunarse o no, muchos de ellos no pueden vestir a su propio hijo ni verlo durante las clases. Por ello, muchos optan por “aplazar” las clases de natación. Un problema grave que, con esta caducidad y la disminución de la disposición a vacunarse, agranda enormemente el problema y sus daños colaterales.
El ministro Kuipers sigue así la senda europea que su predecesor, Hugo de Jonge, había iniciado. Mientras que la diputada de D66, Wieke Paulusma, señala las consecuencias para los neerlandeses que se vayan de vacaciones y que pronto ya no tendrán un certificado de acceso covid válido, y la diputada del CDA, Joba van den Berg, dice comprender «la importancia de tener normas uniformes en Europa». «Pero ¿cuáles son las desventajas si Países Bajos se desvía de ellas?». Todos parecen ciegos ante los dos años de presión ejercida a favor de la seguridad acuática en Países Bajos.
Dentro de poco más de seis meses llegan las vacaciones de verano y más de 15.000 niños quedarán completamente desprotegidos cerca del agua, al no saber nadar o hacerlo de forma insuficiente y estar acompañados por sus padres. Todo apunta a que el gobierno, con el recién estrenado ministro Kuipers, va a permitir que esta cifra se duplique con creces y que ya no se tengan en cuenta los daños colaterales.
Los diputados de la Cámara Baja harían bien en revisar su bandeja de correo de los últimos dos años y volver a escuchar todos los argumentos que la NSWZ ha enviado en las decenas de cartas, antes de entrar en el debate con el ministro Kuipers. La seguridad acuática de más de 30.000 niños está en sus manos; que aprovechen entonces esta oportunidad con ambas manos.
A raíz de:
https://www.ad.nl/binnenland/ruim-half-miljoen-nederlanders-hebben-vrijdag-geen-groen-vinkje-meer-in-hun-coronapas~a623db60/
- Van Nispen y Mohandis sitúan la seguridad acuática en primer plano: el impacto de las mociones aprobadas.2025-09-12
- Natación escolar: ¿un sueño inalcanzable o un plan realista?2025-03-11
- Opinión: Duchas más cortas y la prohibición del jabón en las piscinas, ¿un recorte disfrazado?2025-01-20
- El Mulier Instituut siembra confusión con cifras sesgadas sobre seguridad acuática2025-01-15
- COMUNICADO DE PRENSA: La transparencia y la colaboración son esenciales para el futuro de la seguridad acuática de los niños2025-01-08
Ver artículos de expertos en profundidad en la base de conocimiento →